Todos para uno y caos para todos

Todos para uno y caos para todos
Puente Labruna. Fuente: La Nación

Tres proyectos que desafían la movilidad en el barrio de Núñez

La ampliación del Estadio Monumental, el traslado del ITBA al Parque de la Innovación y la expansión de la Universidad Torcuato Di Tella implican un aumento poblacional inédito en el barrio y un gran desafío para la movilidad urbana. Así se prepara la zona.

Filas que no avanzan y un reloj que no se digna a pasar los minutos. Así se siente el barrio de Núñez durante los días de partidos y recitales. Hoy se proyectan grandes obras de ampliación de infraestructura por parte del estadio Monumental (River), la Universidad Torcuato Di Tella y el Parque de la Innovación. Con ellas, la movilidad dentro del barrio aumentaría de forma inédita: 35% en días de partido. El riesgo: que, con una planificación urbana deficiente, el caos eventual se transforme en rutina.

Para el Ministerio de Movilidad e Infraestructura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, “el corredor Norte fue creciendo en las últimas décadas en particular en el eje Libertador con el desarrollo de emprendimientos de usos mixtos que generaron nuevos desafíos en la movilidad”. Estos desafíos se acentúan hoy.

El Monumental (Club Atlético River Plate) planea incorporar 16.000 butacas para 2029 y elevar su capacidad total a 101.000 espectadores. Si hoy cada evento implica cortes de tránsito y una congestión masiva, este nuevo público jaquea aún más esa movilidad.

Además, el traslado de la sede definitiva del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) al Parque de la Innovación en 2028 también supone, como mencionó a Infobae, un flujo de “3.000 a 4.000 personas de manera cotidiana pero no de forma simultánea”. 

En paralelo, la Universidad Torcuato Di Tella avanza con la construcción de un Edificio Parque y la ampliación de su oferta académica para el año 2027. Sumando la carrera de Ingeniería Industrial y el aumento de la matrícula, la institución también se prepara para nuevos flujos de estudiantes. 

Además, Núñez ya convive con un flujo masivo. La cercanía de Ciudad Universitaria y la presencia de diversos centros escolares de la zona, que abarcan desde colegios secundarios como la ORT o la Escuela Técnica Raggio hasta instituciones de nivel inicial, como el Jardín de Infantes Nucleado (JIN) que funciona a pocas cuadras del campus, llevan al barrio al límite.

En el caso de la Di Tella, la movilidad ya es un problema. Matías Oliveto, coordinador de los buses ditellianos, el servicio de transporte gratuito que conecta el campus con la esquina de Cabildo y Juramento, lo muestra con claridad: “Con los operativos de seguridad por los partidos de River, el tráfico se vuelve insoportable. Lo que tarda generalmente 15 minutos ahora te lleva mínimo 40. Y se hacen filas eternas, suele haber hasta 100 estudiantes esperando”.La saturación de Núñez y Belgrano no son casuales, sino el reflejo de un cambio en la configuración urbana donde el eje comercial y corporativo se está reubicando. Desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA), comentan: “La pandemia alteró los modos de trabajo y el Microcentro dejó de alojar a miles de pasajeros que trabajaban diariamente. Incluso el subte no logró recuperar el nivel de pasajeros diarios que tenía antes de 2019”, señala el GCBA. Ahora, la afluencia de personas se traslada a zona norte.

Así, hoy se gestan tres proyectos que pueden transformar a Núñez en un polo universitario o en una trilogía caótica. 

Con este escenario, la población de Núñez de casi 65.000 habitantes se vería desbordada. En el radio de las 30 manzanas, con Av. Udaondo y Av. Libertador, que separan a estas instituciones, la circulación sumará 6.500 personas diarias de lunes a viernes, y escalará a 22.500 transeúntes extra en los días de evento, como partidos o recitales. 

Con una infraestructura que no está preparada para este impacto, estos cambios pueden traer una crisis logística diaria y un gran colapso en la movilidad. Así, Figueroa Alcorta, Libertador, Lugones y Udaondo van a ser verdaderas hazañas. 

Movilidad en Núñez en día de partido en River. Fuente: Google Maps / Archivo propio.

Frente a esto, fuentes del GCBA explican que “desde el Estado no siempre se acompañaron estos cambios demográficos con proyectos y obras que supongan mejoras en la movilidad. Por ejemplo, el Parque de la Innovación fue proyectado sin contemplar los enormes flujos de movilidad que iba a generar”. El gobierno busca de forma activa revertir esta situación. 

Como adelantó el Área de Movilidad, el GCBA busca reorganizar el tránsito e implementará el cambio de sentido de la Av. Udaondo y la calle Campos Salles.  “Udaondo pasará a ser la entrada a Núñez, hacia Libertador, desde la autopista Lugones mientras que la calle Campos Salles será la salida”. Con esto se busca mejorar la conectividad en la zona, en especial con la Autopista Lugones, simplificar viajes y agilizar recorridos. De todas formas, los efectos de medida provisoria están, para algunos, lejos todavía de cumplir su objetivo. El tránsito sigue intacto y el cambio no fue suficiente para aliviarlo.

Esto tiene como foco otra reforma en el diseño urbano: la ampliación del Puente Labruna. “La Ciudad de Buenos Aires comenzó a trabajar para duplicar la capacidad y generar un flujo más eficiente en el tránsito además de mejoras en la movilidad sustentable que hoy no están contempladas”, comenta el área. 

Además, Worthalter agrega que el GCBA licitó un “estudio integral de movilidad en toda la zona de Nuñez y Belgrano. La investigación contemplaría todos los cambios de la comuna 13 para mejorar la movilidad que aliente el uso del transporte público”. 

Por el lado de la Di Tella, pese al gran aumento proyectado, desde el área de Infraestructura indican que “no hay una agenda específica relacionada a la proyección poblacional de los próximos años”. Agregan que “es posible que, como hace tiempo atrás, haya un área para cobrar tickets de estacionamiento a estudiantes y así mitigar el tiempo perdido para estacionar”. 

Además enfatizan en los convenios actuales como el acuerdo con el Club Hípico por el cual se garantiza lugares adicionales de estacionamiento, y recalcan la función de los buses ditellianos en la zona. Aún así no se menciona ningún aumento de frecuencia o de unidades. 

Si bien el nuevo Edificio Parque refleja el crecimiento de la universidad, la escala de la obra proyecta un impacto urbano que aún genera interrogantes. Se deberán pensar estrategias logísticas para evitar el colapso diario de los estudiantes y el personal.

La transformación de Núñez es inminente y los plazos se acortan. Frente a este escenario, las respuestas son dispares: mientras algunos buscan soluciones activas, otros avanzan sin planificación a futuro. 

Como los tres mosqueteros, el estadio Monumental, el ITBA y la Di Tella necesitan una estrategia coordinada para evitar un colapso en la movilidad. Si no, Nuñez será un todos para uno y caos para todos.