Desempleo, informalidad y falta de experiencia: los desafíos que atraviesan los jóvenes en el mercado laboral
Son cada vez más quienes, a pesar de contar con un título secundario y estar cursando una carrera de grado, no logran conseguir empleo. Al contexto adverso actual, se suman las frustraciones propias de los estudiantes al intentar incorporarse al mundo del trabajo.
Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), entre 2024 y 2025, la tasa de desempleo en jóvenes entre los 14 y 29 años fue del 13,1%, en contraste con el 4,5% en la población adulta. Al mismo tiempo, para este mismo grupo, la informalidad alcanza el 62,4%, incluyendo tanto a trabajadores asalariados como no remunerados.
Bajo este panorama, el mercado laboral juvenil presenta grandes problemas. Según una encuesta realizada por Reyes Filadoro y Enter Comunicación, el 76% de los jóvenes entre los 18 y 35 años cree que va a conseguir el empleo que desea. Sin embargo, informes de la Universidad de Buenos Aires afirmaron que 7 de cada 10 de ellos ingresan al mercado laboral en la informalidad.
¿Cómo viven los estudiantes la experiencia de conseguir su primer empleo? Dos estudiantes de la Universidad Torcuato Di Tella, Amira Giménez y F., comentaron su proceso de búsqueda laboral. Como parte del equipo de Desarrollo Profesional de la universidad, Luz Rivera informó las preocupaciones de los alumnos y los requisitos de las empresas.
Las frustraciones propias del proceso
Amira Giménez es estudiante de tercer año de la Licenciatura en Estudios Internacionales. Desde hace un año que está buscando trabajo de manera activa, postulándose a oportunidades que van más allá de sus intereses personales. “Para nosotros, no está el privilegio de elegir a lo que querés postular en el mercado”, expresó.
Amira definió su proceso de búsqueda laboral como “tedioso” y “frustrante” debido a la falta de comunicación por parte de las empresas. En sus palabras: “La incertidumbre y la falta de devolución hacen que te sientas mal porque, después de haber invertido todo tu tiempo en preparar el CV, escribir mails e investigar cada lugar, no recibís respuesta”.
Un aspecto que causa aún mayor incertidumbre en los postulantes es la implementación de los Applicant Tracking Systems (ATS) en el reclutamiento de las empresas. Se trata de softwares que comparan los currículums con ciertas palabras clave propias de las búsquedas, y descartan a aquellos que no las incluyan.
Luz Rivera, psicóloga e integrante del área de Desarrollo Profesional de la UTDT, afirmó que uno de los principales desafíos para los alumnos está relacionado a cómo comunicar su perfil.
“Hay estudiantes muy talentosos académicamente, pero que no saben cómo traducir eso al lenguaje del mercado laboral”, comunicó.
La importancia de los contactos
Uno de los aspectos que siempre ha estado presentes en el mundo laboral, pero que hoy se volvió fundamental, es la necesidad de construir una amplia red de contactos. Para Luz, “la inserción laboral no depende únicamente de aplicar a búsquedas”.
F. se encuentra en el último año de la Licenciatura en Economía Empresarial, y trabaja como administrativo en Tesorería de Casa Rosada. En su caso, no se encontraba buscando trabajo de manera activa, sino que la propuesta le llegó por un conocido.
“Me surgió esta oportunidad por medio de un amigo que trabaja como secretario en Casa Rosada. Como estaban buscando gente para tareas específicas y sabía que contaba con mi confianza, me llamó. Tuve una entrevista con mi actual jefe para confirmar que podía cumplir tanto con la jornada laboral como las tareas que precisaba la vacante”, explicó.
Bajo esta misma línea, Amira coincidió con el valor propio del entorno a la hora de insertarse en el mercado laboral: “Tener contactos es una gran fuente. Hacer networking es clave para esta realidad”.
¿Qué es el networking? Se trata de formar vínculos recíprocos con miembros de espacios de sociabilidad, ya sea de estudio o trabajo, con el fin de potenciar el crecimiento profesional. “Está muy presente la necesidad de construir redes de contacto: generar conversaciones, participar en eventos, conectar con profesionales y explorar industrias de manera más activa”, comentó Luz.
Contar solo con formación académica ya no es suficiente: la necesidad de tener experiencia laboral
Décadas atrás, contar con un título secundario permitía el acceso a un empleo formal semiprofesional, donde trabajar otorgaba la oportunidad de ganar experiencia. En el escenario actual, incluso estar cursando una carrera de grado parece no ser suficiente para las empresas.
Luz mencionó que una formación académica sólida es vista por las empresas más como una base que como un diferencial: “Lo que realmente marca la diferencia son las habilidades complementarias y la actitud frente al aprendizaje y los desafíos. También se valora mucho que los estudiantes hayan tenido algún tipo de experiencia práctica durante la carrera: pasantías, proyectos, emprendimientos, intercambios, participación en clubes universitarios o actividades extracurriculares”.
Sin embargo, para muchos, es difícil adquirir esta experiencia si nadie está dispuesto a concedérsela: “Viendo mi experiencia y la de mi entorno, es muy difícil insertarse, incluso cuando tenés ganas, estudio y experiencia. Nadie te toma en cuenta. Muchas veces, parece que se necesita un ‘super trabajo’ previo para conseguir un puesto. Piden experiencia, y nadie te da la oportunidad de llegar a esa primera experiencia que necesitás”, manifestó Amira.