“La batalla es moral”: Milei defendió su modelo económico en la Universidad Di Tella

“La batalla es moral”: Milei defendió su modelo económico en la Universidad Di Tella
Javier Milei, presidente de la Nación en su conferencia en la Universidad Torcuato Di Tella. Fuente: La Nación

El presidente, Javier Milei, brindó una charla en la Universidad Torcuato Di Tella. En la actividad, organizada por el Centro de Estudiantes Di Tella (CEDIT), el mandatario disertó sobre los vínculos entre la política, la moral y la economía.

Luego de unos minutos de escuchar una sinfonía clásica que parecía enaltecer y acrecentar la expectativa de los presentes, el presidente Javier Milei subió al escenario entre aplausos de alumnos y profesores. Su exposición giró en torno a La moral como política de Estado, el título de su próximo libro que se publicará a mediados de noviembre. El recorrido del tema central estuvo atravesado por una discusión filosófica y política de las principales medidas de su gobierno y los desafíos de la administración. 

Al empezar su alocución, el jefe del Ejecutivo arremetió contra los periodistas, a quienes calificó como “seres de muy poco coeficiente intelectual y cargados de malas intenciones” que “siempre dicen estupideces”. 

Luego de ello, en medio de los cuestionamientos que recibe el mandatario por la desaceleración de la actividad económica y la persistencia de la inflación, Milei reconoció que los resultados están todavía lejos de sus expectativas. “Hoy estamos discutiendo que la economía desacelera y que la inflación baja más lento”, admitió. Para explicar ese escenario, apuntó a las restricciones de la coyuntura internacional: los conflictos en Medio Oriente y entre Rusia y Ucrania, que, según sostuvo, generan shocks sobre la oferta energética, presionan sobre los precios y comprometen la actividad económica global. A eso sumó la acción de sus adversarios políticos. “Yo no elegí el contexto internacional, yo no elegí la miseria de mis oponentes políticos, pero es lo que hay”, concluyó.

Sin embargo, estas dificultades no cambian el balance positivo que hace de la gestión. Milei sostiene que, de no haber mediado su política financiera, el escenario habría sido catastrófico frente a las tasas de interés internacionales. Asegura que, de esta manera, su administración ya les devolvió a los argentinos 100.000 millones de dólares.

Además, el presidente destacó los resultados en torno a la pobreza, la cual “luego de sincerarla, pasó del 57% al 30% y un cuarto de los argentinos salieron de esa situación”. En datos concretos, la última medición del INDEC ubicó la pobreza en el 32,3% durante el primer semestre de 2026, por encima del 28,2% registrado en el semestre anterior, aunque todavía por debajo del pico del 52,9% de comienzos de 2024. 

Mientras algunos argumentan el posible inicio de una recesión, para el presidente estos hechos revelan la permanencia de un “proyecto exitoso”. Esta defensa está ligada a su concepción de la moral y la política. Para Milei, la libertad, la vida, la propiedad y la palabra conforman los pilares no negociables sobre los cuales debe construirse un modelo de crecimiento. Estos valores, presentes en la tradición judeocristiana y en la conformación de Occidente, encuentran en el cristianismo el motor que “habilitó la creación de riqueza”. “Si ustedes tienen una sociedad como occidente que deriva de los valores judeocristianos, ¿saben qué? Eso va a derivar en maximizar el crecimiento económico. ”, afirmó. 


La traducción más concreta de estos ideales para su gestión es la defensa del equilibrio fiscal, donde el déficit “es una inmoralidad que van a pagar generaciones que ni han nacido todavía”. Así, reducir el gasto público aparece como la decisión que excede lo económico y pasa al plano de lo moral.

Conferencia de Milei al alumnado de Di Tella en el aula A. Fuente: archivo propio.


En la discusión, la verdad también fue un eje central de la idea de moralidad. A través del mito de Filoctetes, donde el mandatario confundió de manera recurrente a Odiseo con "Eliseo", Milei planteó las consecuencias de no reconocer los propios errores. En su interpretación, el orgullo de Ulises le impidió admitir que se había equivocado y lo llevó a insistir en una decisión que terminó perjudicándolo. “Si tanto le importaba a Ulises ganar, bueno, bancate el error, negro. Te equivocaste, no te querés retractar”, sostuvo. Luego vinculó el relato con el kirchnerismo, al que acusó de intentar corregir un error con otro para conservar el poder.

En ese mismo pasaje, Milei volvió a confrontar al periodismo y lo posicionó como un actor en contraposición a la búsqueda de “la verdad” y con ambición de poder. “Los periodistas, máquinas de mentir, corruptos, que se enojan porque son de izquierda y porque les saque la pauta oficial”, continuó. 

Luego, se refirió a los próximos pasos de su gestión. Estos ya están claros: “vamos a seguir desregulado mucho", aseguró. Al comparar su gestión con la de Mauricio Macri, Milei recuperó una conversación con Federico Sturzenegger, Ministro de Desregulación y Transformación del Estado: “Cuando él estaba en el gobierno con Macri, la pregunta era ¿cómo hacemos para que funcione bien el Estado?. Hoy la pregunta es: qué, ¿esto lo tiene que hacer el Estado?”.  Además, afirmó que, si es reelecto “se les estaría devolviendo a los argentinos 500.000 millones de dólares en baja de impuestos”.

“Me gustaría que la economía estuviera creciendo al 7%, obvio. Me gustaría que la inflación llevara algunos meses empezando a cero. Me gustaría que la pobreza estuviera tratando de perforar el 25%, estaría más feliz”, afirma el mandatario.

La charla finalizó con la expectativa de “ver grande a la Argentina nuevamente” y con una promesa de transformación. Con la expectativa de un modelo de crecimiento donde “la justicia y la eficiencia son dos caras de la misma moneda” pero donde aún queda pendiente ver quienes participan de esa prosperidad. 


Un agradecimiento especial a Juan Rodrigues, creador e impulsor de las ‘ditecharlas’, por abrir este espacio y sostenerlo a lo largo del tiempo. Esta cobertura es gracias a ese trabajo.