Luis "Toto" Caputo en Di Tella: “El equilibrio fiscal es el pilar fundamental e innegociable”
Este lunes 7 de septiembre el Club de Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella invitó a la comunidad de alumnos a participar de una charla junto a Luis Caputo, actual ministro de Economía de la República Argentina. Durante el desarrollo de la actividad, el ministro compartió una cronología de su carrera profesional, partiendo desde sus experiencias en bancos como J.P Morgan hasta llegar al rol que ocupa en el gobierno actual. Expuso a los participantes detalles acerca de las medidas que la actual administración está impulsando en la economía nacional, así como los resultados que esta aspira a alcanzar a través de las mismas.
La Argentina no se puede permitir el déficit
El ministro de Economía de la República Argentina, Luis Caputo, dejó muy claro un punto específico durante el desarrollo de la actividad: la Argentina genera desconfianza para el ciudadano de a pie, para las empresas y para el resto del mundo. Sostuvo que esta situación se debe a “100 años de estar haciendo mal las cosas”, resultado esto, a su vez, de un largo tiempo en que el ejercicio de las funciones públicas ha estado más bien orientado a la búsqueda de votos y/o a mantenerse en el cargo para hacer negocios aprovechando esta posición de prestigio que a servir a la sociedad.
Afirmó que hay aún mucho por resolver para reconstruir la confianza en la economía del país, así como remarco lo largo y tardío que será este proceso. Sin embargo, destacó que el mismo es un objetivo central del gobierno de LLA (La Libertad Avanza) y que planean seguir por este camino apoyados sobre un pilar fundamental: el equilibrio fiscal. Abordó cómo es que antes se culpaba a empresarios, especuladores o al FMI por problemas como, por ejemplo, la inflación. Estos problemas, según considera, estaban en realidad relacionados con la forma en que se financiaba el déficit, ya fuera mediante emisión o deuda. Aparentes “soluciones”, como los controles de precios o cambiarios, empeoraron en aquel entonces la situación, forzando ajustes más letales vía mercado. El programa actual, por el contrario, busca un ajuste ordenado sin violar la propiedad privada, según sus declaraciones.
Aprovechó para remarcar lo afortunado que fue de cruzarse con el presidente Javier Milei, con el cual comparte la convicción de llevar adelante este tipo de políticas. Aquello le permitió hacer mucho más firme su postura en favor del equilibrio, comparado a la situación que atravesó durante su participación en el gobierno del presidente Mauricio Macri. En tanto es un dato clave en favor de esta nueva forma de gestión de la economía, aludió al 40% de imagen positiva con que, en sus palabras, cuenta actualmente el gobierno. Este dato, considera, demuestra que el electorado entiende la necesidad del proceso económico por el que se está llevando al país.
Se Debe Recuperar la Confianza en la Argentina
Más adelante, el ministro retomó el asunto de la desconfianza que nuestro país provoca por haber contado históricamente con una economía desordenada, que atropella al sector privado y hace pagar al mercado los errores en materia económica. Parte del plan que busca recuperar la confianza en la Argentina es el ya mentado equilibrio fiscal. Sin déficit, el sector público no absorbe todo el financiamiento local, lo que abre espacio para que las provincias y las empresas privadas puedan hacerse con él e invertirlo en proyectos más rentables, generando así un aumento en la productividad traducido en mayor confianza en la economía nacional (algo que se evidencia en la disposición a refinanciar la deuda existente sin recurrir a nuevo endeudamiento, síntoma de la renovada confianza que la Argentina genera en los prestamistas internacionales).
Por otro lado, explicó que la dependencia que ata a la Argentina al exterior (sobre la base de la deuda contraída con organismos internacionales) se debe al nulo desarrollo de un mercado de créditos local. Un problema acaecido, entre otras cosas, a partir de la histórica restricción a la compra de dólares. En respuesta, el ejecutivo nacional busca implementar medidas como levantar el cepo o mejorar las tasas de los depósitos en dólares, que permiten mayor libertad en la movilidad de monedas extranjeras dentro del territorio nacional. El objetivo de este tipo de políticas es, ante todo, incentivar a los sectores productivos primarios para que sea capaz de atraer aún más divisas dentro del país.
Ahora bien, tal y como dejó en claro el ministro, toda política de liberalización económica suele tener consecuencias. Esto es algo que incluso los esfuerzos del actual gobierno no pudieron evitar, más si lograron manejar de forma responsable. En primer lugar, Caputo aseguró que la administración hoy vigente consiguió evitar una crisis económica enorme que se avecinaba al momento de la elección del presidente, y destacó que este proceso fuese llevado a cabo respetando las instituciones del país. Proceder de esta manera brindó a las empresas locales una idea de certeza económica fundamental para un fructífero desarrollo de sus actividades.
¿Qué espera el Ministro para el futuro del país?
Buscando dar su opinión sobre las múltiples polémicas respecto de la industria local, el funcionario expuso la idea antes mencionada sobre el desarrollo de fabricación nacional a partir del crédito como una herramienta central de la actual gestión para solucionar estas controversias. Además, considera que este nuevo impulso permitiría a los mismos “no estar más pisoteados por la política”. Una oportunidad así permitiría que sectores estratégicos (como la minería) aumenten sus chances de crecer, incluso al costo de abrir el mercado a competidores externos. Con esto, ofreció una suerte de explicación sobre por qué han seguido adelante con estas medidas de corte liberal pese a los múltiples casos de industrias nacionales que entran en crisis por la apertura comercial y la incapacidad de adaptarse.
Hacia el final del encuentro, el ministro fue consultado por los asistentes respecto de su visión del futuro del mundo a nivel más general. Pregunta que Luis Caputo aprovechó para reflexionar sobre el cambio total que ya está generando la inteligencia artificial en la economía global. Destacó como la IA será clave para hacer mucho más eficiente el desarrollo económico, reducir costos y, por ende, precios. Este proceso de revolución tecnológica generó una búsqueda acelerada por parte de algunas de las empresas más importantes del mundo para encontrar focos propicios de inversión. Los países considerados como aptos podrían beneficiarse enormemente, en lo que a sus economías respecta, de ser recipiendarios de ese dinero. Es por eso que el ministro ve en este escenario una oportunidad para la nación, pero, también, nuevas preocupaciones.
Por un lado, la Argentina cuenta con los recursos minerales y energéticos para poder funcionar como un actor relevante en la revolución de las inteligencias artificiales. Pero, por otra parte, si Argentina no sigue el camino económico que plantea la gestión vigente, considera Caputo, cae en la posibilidad de quedar aún más atrasada frente al mundo en cuanto al aprovechamiento de esta coyuntura internacional. Mostrando así otra vez la importancia de la confianza que se debe generar respecto a la economía del país, para no alejar a estas inversiones.