“La Masacre de Ezeiza”: el regreso del líder que culminó en tragedia.
El 20 de junio de 1973 se organizó en Ezeiza el acto por el regreso de Juan Domingo Perón a la Argentina tras 18 años de exilio. Las expectativas de que esta jornada se convirtiera en una fiesta popular o incluso en un nuevo hito peronista, terminaron enfrentándose con la cruda realidad: la expresión armada y sangrienta de las tensiones internas entre la derecha e izquierda peronistas.
El 20 de junio de 1973, luego de 18 años de exilio tras el golpe de estado de 1955, Perón regresó finalmente a la Argentina. Para su recepción se había organizado un acto multitudinario a 10 kilómetros del Aeropuerto de Ezeiza. Se instaló el palco desde donde Perón daría su discurso en la intersección entre la Autopista Riccheri y la Ruta Provincial 205. Pero esta jornada, no resultó ni en una fiesta popular ni en un nuevo 17 de octubre, por el contrario, concluyó en un estallido armado que se explica por las contradicciones internas del movimiento.
Un movimiento roto
El peronismo de 1973 ya no era aquel previo a 1955. En cambio, el movimiento se encontraba sumamente polarizado. Por un lado, se encontraba la derecha ortodoxa, y por el otro, los sectores de izquierda. La primera estaba constituida principalmente por la dirigencia sindical de la CGT, el Comando de Organización, la Concentración Nacional Universitaria, la juventud sindical y sectores de la Alianza Libertadora Nacionalista. Integrando la segunda se encontraban la Juventud Peronista, las organizaciones armadas FAR y Montoneros y sectores del sindicalismo como la CGT de los Argentinos.
El regreso de Perón, en este contexto, no implicaba solo la vuelta del líder, sino la definición de las características ideológicas y prácticas en la construcción de un gobierno, encastrado en un movimiento donde convivían ideas irreconciliables. En este marco de tensiones y expectativas ocurre “La Masacre de Ezeiza”.
La crónica de los hechos
El 20 de junio de 1973 una gran multitud se aglutinó en Ezeiza para recibir a Perón, quien daría su discurso desde el palco colocado sobre el Puente 12 a primeras horas de la tarde. Este regreso constituía un evento histórico, no solo por su significancia política, sino por su magnitud. Según explica el historiador Samuel Amaral, los diarios de la época estimaron unos 3 millones de concurrentes, mientras que otras fuentes apuntan a unos 1,7 millones. (Amaral, 2010).

Antes de avanzar con el relato, es indispensable analizar las expectativas de los sectores revolucionarios de la izquierda peronista en la coyuntura del regreso de Perón. Para FAR y Montoneros la concentración en Ezeiza era indispensable para instalar y definir su lugar dentro del movimiento, mediante la demostración de su capacidad de convocatoria y movilización. Como explica el periodista Horacio Verbitsky, los peronistas de izquierda buscaron ser vistos directamente por Perón. Para ello, intentaron acercarse al palco donde se hallaba el líder. (Verbitsky,1985)
En cuanto a la organización del evento, fueron cinco personas, pertenecientes a la facción de derecha, las que estuvieron a cargo: José Rucci, Lorenzo Miguel, Juan Manuel Abal Medina, Norma Kennedy y Jorge Manuel Osinde. Este último término ocupándose del punto más sensible de aquel acto, el operativo de seguridad. Osinde quedó a cargo de la disposición del palco, las formas de acceso y el despliegue armado de seguridad. Según lo estipulado por Verbitsky, la seguridad no se articuló de forma neutral ni improvisada, sino que, conformado y dirigido por sectores de la derecha peronista, buscaba evitar que los grupos de izquierda cooptaran el acto. (Verbitsky,1985).
Por último, deben revisarse los reglamentos de acceso al evento, publicados días antes, que prohibían explícitamente la entrada por la ruta 205, y advertían sobre el posible desenlace. Según La Razón:
"Los compañeros que vienen de Ezeiza y alrededores deben llegar a la concentración por los caminos previstos: Camino de Cintura-Autopista General Ricchieri. Por razones de organización y seguridad no se puede llegar a la concentración por el camino de acceso de la ruta 205 ni a campo traviesa. Si los compañeros no respetan estas indicaciones pueden provocar situaciones que no permitan el aterrizaje del avión y el traslado en helicóptero hasta el palco oficial” (La Razón, 19 de junio de 1973, como se citó en Amaral, 2010, p. 15).
Retomando el 20 de junio 1973, aunque a lo largo de la mañana se habían producido diversas tensiones en Ezeiza, estas llegaron a su punto máximo de violencia pasadas las 14:30hs. El foco del conflicto ocurrió en la "columna sur", un bloque integrado por secciones de la Juventud Peronista y las organizaciones FAR y Montoneros, que intentaron acceder al área central del acto por la Ruta 205. Al avanzar por este sector, que se encontraba por detrás del escenario, la movilización fue percibida como una “maniobra para cooptar el acto”, lo que provocó una reacción armada inmediata.
De acuerdo con Verbitsky, el ataque se ejecutó desde posiciones estratégicas previamente capturadas, bajo la supervisión de Jorge Osinde. Los disparos se efectuaron directamente desde el palco principal, donde francotiradores y personal de seguridad abrieron fuego contra la multitud que circulaba por la 205. A su vez, el periodista identifica al Hogar Escuela "Santa Teresa" como un centro operativo fundamental controlado por la Juventud Sindical y el Comando de Organización desde donde se coordinaron las acciones. Finalmente, el operativo se completó con la ocupación de las arboledas laterales, desde donde grupos de la estructura de seguridad de Jorge Osinde generaron un fuego cruzado.
Algunos sectores de la columna sur, pertenecientes a las FAR y Montoneros, respondieron disparando hacia el palco. De todos modos, es señalado por Verbitsky que estos se encontraban en una situación de debilidad armamentística, ya que, no previendo un tiroteo serio, solo contaban con una única ametralladora y pistolas cortas. Pero el hecho no culminó ahí, a lo largo de la tarde se siguieron produciendo diversas tensiones, y a las 16:30hs se produjo un segundo gran tiroteo.

Debido a estos conflictos, el avión en el que viajaba Perón fue desviado por razones de seguridad. Este no llegó a Ezeiza, y aterrizó en la base Aérea de Morón a las 16:55. A las 17:30hs el presidente Cámpora anunció que Perón no concurriría al acto organizado por su retorno.
Al final del día se identificó un saldo de 13 muertos en Ezeiza, 3 pertenecientes a montoneros o a sus agrupaciones juveniles, y un capitán del Ejército que integraba la custodia del palco. A su vez hubo 133 heridos de bala identificados y 222 sin identificar, dejando 365 heridos totales. (Verbitsky,1985)
De esta manera, la jornada que se proyectaba como un hito de reencuentro y fiesta popular, concluyó en un baño de sangre, perpetrado no por enemigos externos, sino de peronista a peronista.
¿Masacre?
Aunque comúnmente se utiliza el término "masacre" para caracterizar los hechos del 20 de junio del '73 en Ezeiza, este es un objetivo de debate
La controversia sobre el término no es sólo semántica, sino también profundamente política.Por su parte Horacio Verbitsky sostiene que ocurrió una emboscada premeditada contra una militancia ingenua. Mientras que Samuel Amaral niega esta concepción basándose en la pequeña proporción de damnificados en relación con el total de la multitud.
Por su parte, el historiador Leonardo Mario Fonte analiza a ambos autores. En primer lugar, despeja el factor cuantitativo propuesto por Amaral, al argumentar que este no es relevante para definir la situación. Descartando esto, pone el foco en la cuestión de la vulnerabilidad ¿Estaba la columna sur realmente indefensa?
En primer lugar, se tendría que analizar si la conducción de FAR y Montoneros no habría contemplado previamente la posibilidad del desarrollo de un conflicto armado. Según Verbitsky se “Preveían algunos forcejeos, pero no un tiroteo serio” (Verbitsky,1985, p. 57), lo que explicaría el desequilibrio de fuerzas armamentísticas entre los grupos de derecha de Osinde y FAR y Montoneros, viéndose estos últimos sorprendidos por el ataque.
Pero a su vez, la advertencia de Roberto Quieto “El Descamisado” días antes del suceso sugiere que la conducción de Montoneros era consciente de la necesidad de mantenerse alerta ante los enemigos aún presentes. De esta manera el autor plantea un interrogante sobre la responsabilidad de las dirigencias en la exposición de sus bases. Esta cuestión lleva a un extenso debate. (Fonte, 2014)
Aún con las mencionadas diferencias interpretativas del hecho entre Fonte y Verbitsky, ambos coinciden en que al analizar el suceso no se puede omitir el accionar de la seguridad, dirigida por Osinde. Esta se encontraba preparada para reprimir con fuerza a quienes no cumplieran con sus normativas, orden que finalmente se cobró la vida de trece personas.
Además, es importante distinguir que la columna sur no se manejaba en forma autónoma, sino en base a las decisiones de la conducción, y que, incluso dentro de esta, se encontraban personas que no eran parte de estas organizaciones. De esta manera parece imperante separar, al momento de analizar que tan indefensos e inadvertidos se encontraban: por un lado los dirigentes de FAR y Montoneros, y por otro, quienes seguían las directrices.
Por otro lado, incluso el objetivo de “La masacre” ha sido objeto de amplios debates. Para Amaral y Fonte lo ocurrido en Ezeiza no fue un acto premeditado, sino que fue la explosión de la contraposición de concepciones políticas entre la izquierda peronista y el mismo Perón. Mientras que Verbitsky muestra que esta masacre fue una operación planificada para excluir a los sectores de izquierda del movimiento, desplazando definitivamente a Cámpora de la presidencia, y consolidando el control mediante la violencia.
La masacre, la antesala a lo que vendrá
Pero este hecho no fue el culmino de las tensiones fraccionales dentro del movimiento. Al contrario, como analiza Verbitsky, la masacre va a representar el estallido de las contracciones internas del peronismo que se venían gestando hace ya 30 años, prefigurando de esa manera los años por venir. Siendo entonces Ezeiza la antesala de lo que sería el tercer gobierno de Perón y, posteriormente, el de Isabel, bajo la influencia de López Rega, siendo un periodo de persecución e incluso de eliminación de miembros de la izquierda peronista.
Esta cuestión conserva todavía ecos en el imaginario contemporáneo del peronismo. La negación de la izquierda peronista dentro del movimiento y el faccionalismo interno continúan presentes. Este 17 de abril de 2026, Sergio Berni declaró: “El peronismo nunca fue de izquierda” (C5N, 2026, 1:06:17), esto nos deja la pregunta ¿Se pueden negar las diferencias ideológicas presentes en el movimiento? ¿Es posible ignorar la participación de grupos como FAR y Montoneros en la lucha y transformación del movimiento en los años 60s y 70s? Podemos incluso cuestionar los efectos de esta negación en el imaginario y la memoria sobre eventos como La Masacre de Ezeiza, ya que, excluyendo a estos grupos del movimiento, considerándolos únicamente como “izquierda Marxista”, se pierde la complejidad de la lucha faccionaria por la consolidación interna, convirtiéndose en un conflicto externo con un “otro” político completamente ajeno.
Conclusión
En síntesis, sin importar a cuál de las interpretaciones nos apeguemos, podemos concluir que los hechos del 20 de junio de 1973 constituyeron un punto de inflexión armado y violento entre la derecha y la izquierda peronista. Demostrando así que las tensiones ya germinadas anteriormente no se resolvieron con la vuelta del líder a la presidencia, sino que se exacerbaron, derivando en la persecución y búsqueda de erradicación de la izquierda dentro del propio movimiento.
Bibliografía:
Amaral, S. (2010). Ezeiza, 20 de junio de 1973. Sesión privada, Academia Nacional de la Historia.
Verbitsky, H. (1985). Ezeiza. Buenos Aires.
Fonte, L. M. (2014). Del “Perón Vuelve” al día que Perón volvió. Ezeiza 1973, percepciones de un regreso. Anuario de la Escuela de Historia Virtual, (6), 175-187.
C5N. (2026). INTELIGENCIA ARTESANAL con Nancy Pazos | Invitado: Sergio Berni. YouTube. https://youtu.be/0QP73Iz2SoQ.