Andrés Reggiani, sobre el ascenso político de la derecha: “La democracia está en peligro”
La aparición y consolidación en el poder de líderes y partidos extremistas es cada vez más evidente dentro del escenario político mundial. El historiador y director del Departamento de Estudios Históricos y Sociales de la Universidad Torcuato Di Tella identifica ciertos elementos históricos en el actual “giro a la derecha”.
El protagonismo de las alternativas de derecha en la política se vuelve cada vez más evidente en América y Europa. Sus principales exponentes, mediante sus discursos disruptivos y la apelación a las masas, lograron consolidarse en el poder con un amplio apoyo electoral.
A partir del triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, nuevos líderes de diferentes países se sumaron a esta tendencia, tanto desde el Poder Ejecutivo como en la primera minoría parlamentaria.
En América Latina, Javier Milei (Argentina), José Antonio Kast (Chile), Jair Bolsonaro (Brasil), Luis Lacalle Pou (Uruguay), Santiago Peña (Paraguay), Rodrigo Paz Pereiro (Bolivia), Daniel Noboa (Ecuador) y Nayib Bukele (El Salvador) alcanzaron la Presidencia.
En paralelo, el escenario europeo se ve protagonizado por figuras políticas como Giorgia Meloni (Italia) y Kyriakos Mitsotakis (Grecia) en el cargo de primer ministro, mientras que funcionarios como Santiago Abascal (España), Jordan Bardella (Francia), Nigel Farage (Reino Unido) y Alice Weidel (Alemania) encabezan la oposición parlamentaria de cada país.
Si bien los movimientos de derecha difieren según el territorio, todos comparten el mismo componente “disruptivo”: discursos cargados de violencia, movilización de masas, intentos de golpe de Estado. Para comprender este fenómeno en profundidad, vale la pena preguntarse: ¿qué visión aporta la historia de comienzos del siglo pasado sobre la situación política actual?
El presente que "rima" con el pasado
Andrés Reggiani es doctor en Historia por la Universidad Estatal de Nueva York. Su carrera se caracteriza por haber estudiado fenómenos como el fascismo y las guerras mundiales. Es autor de libros como Los años sombríos: Francia en la era del fascismo (Miño y Davila, 2010) y La eugenesia en América Latina (El Colegio de México, 2019). Hoy en día, se desempeña como profesor de “El Mundo del Siglo XX” e “Historia del Presente” en la Universidad Torcuato Di Tella.

Desde su perspectiva como especialista aseguró que, al contrastar la experiencia actual con ciertos sucesos históricos, se puede apreciar la presencia de aspectos del presente que “riman” con el pasado que vio a dictadores como Adolf Hitler o Benito Mussolini ascender al poder.
“Las comparaciones siempre hay que manejarlas con cuidado. Yo uso la palabra ‘rima’. No es lo mismo, pero hay una ‘melodía’ que parece familiar. Hay ciertas cosas que dan la sensación de que ya se vivieron”, explicó.
Entre estas rimas, se destacan las dificultades económicas provenientes de las grandes crisis del capitalismo. Mientras que el “crack” de Wall Street en 1929 paralizó el comercio internacional y marcó el inicio del intervencionismo estatal en las economías nacionales, el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008 desplomó el crecimiento económico a nivel mundial.
Para Reggiani, la Gran Depresión de 1929 y la Gran Recesión de 2008 hicieron que, en respuesta a un sentimiento de exclusión, la población reaccionara de manera “espasmódica” contra el gobierno de turno.
“Esta reacción corresponde a lo que la sociedad vio en su momento como una ‘falla en la democracia’. Hoy diríamos que se trata de una ‘crisis en los sistemas democráticos de representación’. Estas dos crisis globales rompieron con el consenso social liberal y dejaron en disponibilidad a públicos que buscaban otro tipo de respuestas”, argumentó.
Bajo este mismo análisis, ambas experiencias se asemejan en lo que el historiador llama las “tecnologías de movilización”. Según su punto de vista, la radio fue para Hitler lo que hoy son las redes sociales para líderes como Donald Trump o Javier Milei: un medio donde apelar tanto a su electorado como a la sociedad en general.
El Presidente Javier Milei recibió por parte del Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, la publicación impresa en la red social Truth donde expresa su apoyo al Gobierno Nacional.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) September 23, 2025
"El muy respetado presidente de Argentina, Javier Milei, ha demostrado ser un líder… pic.twitter.com/C53ilTKtBi
En su visita a Estados Unidos en 2025, Javier Milei recibió como obsequio de parte de Donald Trump una copia impresa de uno de sus "tweets", donde reconoció el trabajo del presidente argentino. Fuente: Oficina del Presidente en X.
El nacionalismo y la hegemonía estadounidense atraviesan a la derecha
El nacionalismo es otro factor característico dentro de los movimientos de derecha a lo largo de la historia. Si bien fue llevado al extremo durante el Holocausto en la Alemania nazi, hoy en día mutó hacia lo que Reggiani caracterizó como un “nacionalismo de defensa”.
Mediante su discurso y políticas, las nuevas derechas europeas buscan revalorizar su pasado histórico frente a amenazas como la inmigración y la hegemonía estadounidense. En 2025, la extrema derecha en Reino Unido fue protagonista de una marcha contra la llegada masiva de inmigrantes.

El historiador identificó a Estados Unidos como un actor clave que diferencia a los movimientos de derecha europeos y latinoamericanos: mientras que líderes como Javier Milei, Jair Bolsonaro y Nayib Bukele ven a Estados Unidos como un ejemplo a seguir, en Europa ocurre lo contrario.
"El nacionalismo europeo cuenta con un fuerte componente antinorteamericano, ya que Estados Unidos representa la sociedad liberal y fue quien impuso su dominación en Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Por otro lado, las extremas derechas latinoamericanas se diferencian en que Donald Trump compra su apoyo con ayuda económica al financiar su deuda externa con préstamos", describió.
En paralelo, Reggiani aseguró que los partidos extremistas europeos son más cercanos a Rusia en cuestiones ideológicas. A modo de ejemplo, citó el caso de Alemania, donde se comprobó que el gobierno de Putin había financiado a los partidos de extrema derecha con el objetivo de desestabilizar el poder político.
¿Son los gobiernos de derecha una amenaza para el régimen democrático?
Para Andrés Reggiani, el avance de la extrema derecha en el poder representa un riesgo para la democracia, en un sentido más grave que durante el fascismo.
“El peligro para la democracia está en ciertas cosas que, a primera vista, parecen no importar. Es entendible la importancia de controlar la inflación, por ejemplo, pero me preocupa que otras decisiones más graves que el gobierno toma no aparezcan en el radar. No se trata solo de un voto, sino de cómo el poder piensa ciertas cuestiones”, detalló.
Sin embargo, destacó que se trata de un fenómeno reciente, y que se desconoce en qué medida el panorama actual dejará una “semilla” que pueda convertirse en un rasgo definitivo a futuro.
“Creo que la democracia está en peligro, no como en la década del 30, pero eso no lo hace menos grave. Si bien hay elementos ‘fascistoides’ en el escenario actual, se está actuando en un contexto muy diferente. La situación puede empeorar, no de manera catastrófica, pero sí en una sociedad donde la gente se refugie en su pequeño nicho y la conformidad se base en el bienestar personal”, definió.